Skip to content

Día Mundial Contra el Trabajo Infantil

El 12 de junio es un día que nos recuerda una de las realidades más desafiantes que enfrenta nuestra sociedad: el trabajo infantil.  

Este día, marcado como el Día mundial contra el trabajo infantil, en este año particular, se celebra el 25 aniversario de la adopción del Convenio No. 182 de la OIT (Organización Internacional del trabajo), sobre las peores formas de trabajo infantil. Esta importante legislación, ratificada universalmente en 2020, representa un hito en los esfuerzos comunes para garantizar un futuro seguro y digno para todos los niños. No obstante, hay que recordar la urgencia de mejorar convenios sobre el trabajo infantil y la edad mínima de admisión al empleo.

Durante casi dos décadas, el mundo ha logrado avances significativos en la disminución del trabajo infantil. Sin embargo, en los últimos años, se ha observado un preocupante retroceso en este aspecto, exacerbado por la pandemia de (COVID-19, los conflictos armados y las crisis económicas. Esto ha llevado a más gente dentro del umbral de pobreza, donde millones de niños se han visto obligados a ponerse a trabajar para servir como otra fuente de dinero en casa.

Es más importante que nunca esforzarnos al máximo para poder desacelerar el crecimiento y abolir el trabajo infantil en todas sus formas.

Datos sobre el trabajo infantil 

Los datos más recientes, obtenidos en 2023, revelan la preocupante cifra de 160 millones de niños, entre 5 y 17 años, involucrados en el trabajo infantil en todo el mundo. Aproximadamente, representa 1 de cada 10 niños, marcando un aumento por primera vez en dos décadas. De entre estos niños, 83 millones, se encuentran dentro del rango de edad de 5 y los 11 años, mientras que 79 millones realizan trabajos peligrosos que ponen en riesgo su salud y su bienestar.

  • Datos geográficos

La distribución geográfica de este suceso es desigual. África encabeza la lista, con más regiones con trabajo infantil, haciendo un total de 72 millones de niños trabajando.

Asia y el Pacífico van en segundo lugar con 62 millones en términos absolutos, lo que representa el 7% de todos los niños. Juntos, hacen un total de 9 de cada 10 niños, a nivel mundial que se ven forzados a trabajar.

El resto de los niños trabajadores se dividen entre: América (11 millones) 5% del total de americanos, Europa y Asía Central (6 millones), lo que equivale al 4%, acabando con Arabia saudí con el equivalente al 3% (1 millón).

  • Por género

Esta problemática da con más frecuencia en el caso de los niños que en el de las niñas, con independencia de su edad. Aunque es relevante destacar que, en el caso de las niñas, es más difícil obtener datos ya que estás se encuentran en una situación de invisibilidad realizando trabajos domésticos, muchas veces con violencia y explotación.

Las estadísticas nos muestran: 97 millones de niños y 63 millones de niñas. 

  • Por sectores

Los sectores donde más prevalece el trabajo infantil son; Sector agrícola (70%), Sector servicios (20%) y Sector industrial (10%).

Nota. Las cifras de las formas más graves de trabajo infantil, como la trata de personas o el reclutamiento para conflictos armados, podrían ser más comunes de lo que se estima actualmente.

Consecuencias del trabajo infantil 

Las consecuencias que el trabajo infantil tiene sobre los niños y niñas sometidos a esta problemática son devastadores y duraderas. Se enfrentan a desafíos que van desde la privación de la educación y salud hasta la explotación, abusos y peligros afectan su desarrollo físico y mental a largo plazo.

Causas:

  1. Pobreza extrema: La mayor cifra de niños que constituyen la cifra de trabajo infantil, se encuentran dentro del umbral de pobreza.
  2. Falta de acceso a educación: Para que los países con un mayor nivel de trabajo infantil puedan acabar con la explotación infantil, pasa por tener una educación de calidad.
  3. Mano de obra barata: Algunos sectores se benefician del trabajo infantil debido al bajo coste.

Para abordar estas causas, es necesario un enfoque integral que incluya políticas sociales y económicas, así como medidas para garantizar el acceso a la educación de calidad, y que no prive a los niños de poder vivir su infancia.

Desafíos y avances

Aunque se enfrentan desafíos importantes en la lucha contra el trabajo infantil, también hay momentos más positivos. Se han logrado avances en la reducción del trabajo infantil en muchos países, y existe un creciente reconocimiento de la necesidad de abordar este problema de manera integral.  

¿qué podemos hacer para contribuir con esta causa?

Es fundamental mantenernos informados y sensibilizarnos sobre la realidad del trabajo infantil. También se puede ayudar a organizaciones que trabajan para erradicar esta práctica, ya sea donando, mediante voluntariado o dándole difusión a través de diferentes canales. Exigir a las empresas que respeten los derechos de los niños asegurándonos que los productos que compremos no han vulnerado los derechos de los niños, y una última idea, es promover la educación como un medio para acabar con el ciclo de explotación.


 

La eliminación del trabajo infantil es un objetivo fundamental de la Comunidad Internacional, reflejado en los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Sin embargo, el progreso ha sido desigual y el ritmo actual de avance es insuficiente para alcanzar la meta de erradicarlo para 2025. Se necesitan esfuerzos redoblados por parte de gobiernos, organizaciones internacionales, empresas y sociedad civil para lograr este objetivo ambicioso.

Solo con determinación, solidaridad, y empresas y gobiernos dispuestos a luchar para garantizar una respuesta global al fin del trabajo infantil, podrá llegar un día en que todo el esfuerzo se traduzca en niños alrededor del mundo disfrutando de su infancia, libre de explotación y trabajos forzados.

DerechosDía MundialInfancia
Volver arriba